La FAO y la OCDE prevén una suba de hasta 30% del precio de los alimentos en diez años

Superado ese período, durante los próximos diez años los precios de las cosechas serían entre 10 y 20% más altos en términos reales para la próxima década, detalla el informe de los dos organismos. El precio de los aceites vegetales, además, llegaría a ser 30% mayor.
“En general, todas las proyecciones para alimentos y petróleo dan un crecimiento futuro, explicadas por una mayor demanda y el aumento de la población”, indicó el analista Mauricio Claverí, de Abeceb.com. “En principio, los precios están bastante firmes y la tendencia es a la recuperación de precios, quizás no al nivel del año pasado, pero siguen en alza”, agregó.
En el caso de los lácteos, según la FAO, en 2018 el precio debería ser “levemente” más elevado que durante el período 1997-2006.
De todas formas advierten que no se volvería a ver una escalada similar a la de 2008, cuando los precios de los commodities agrícolas batieron todos los récords.
Asimismo, ante la mayor demanda -de la mano también del engorde de ganado y los biocombustibles-, FAO y OCDE estiman que debería darse un aumento de la producción mundial de 40% para 2018, lo que depende no sólo de las tierras disponibles sino del clima. “La producción es muy sensible a las condiciones climáticas. La cosecha de soja de este año es 33% menor pese a que se sembró más que el año pasado”, ejemplificó Claverí, que además indicó que el buen momento coyuntural de este producto se debe “a una mala siembra en los Estados Unidos”. Ayer la soja cerró a u$s443,23 por tonelada.
En el caso de la disponibilidad de tierras en la Argentina, “en la agricultura extensiva no hay una gran cantidad de tierra para aumentar la producción. Además, no está bien visto extender la frontera agrícola, y sobre todo en la soja”, dijo el economista. En ese sentido consideró que “los que más tienen margen para incrementar su producción son Brasil y China, que tienen grandes extensiones de territorio sin explotar, mientras que la Argentina puede crecer en lo que es tecnología y en base a rindes”.
En la balanza comercial argentina 39% de las exportaciones corresponde a manufacturas de origen agropecuario y 19% a productos primarios. Dentro de las exportaciones del campo, además, el 20% están explicadas por el complejo sojero.
Recientemente, los exportadores industriales pymes reunidos en AIERA advirtieron sobre la concentración exportadora, que según Claverí se mantendrá en los próximos años, aunque “hay que ver cuánto pueden ir aportando los demás sectores a las exportaciones en los próximos años”.
POBLACIÓN EN RIESGO. La crisis alimentaria, en tanto, no está superada. Sólo desapareció de los grandes titulares. Otro informe de la ONU difundido ayer indica, en ese sentido, que la desertificación avanzó a un tercio del planeta, lo que pone en riesgo el desarrollo de hasta mil millones de personas.
En tanto, el informe de la OCDE da cuenta de que la superficie mundial destinada a la agricultura y la explotación forestal es hoy de 1.400 millones de hectáreas y agrega que hay unas 1.560 millones de hectáreas cultivables más, particularmente en América latina y Africa subsahariana.
APERTURA EN AGRO PARA LOS EMERGENTES
En medio de un nuevo intento para reactivar la Ronda de Doha -con una mayor flexibilidad de los Estados Unidos e India- el informe de la FAO y la OCDE analiza el punto de una mayor producción agrícolas en los países más pobres.
En ese marco recomienda “una mayor apertura en los mercados agrícolas”, pese a la resistencia de los países que precisamente integran la OCDE, principalmente Europa y los Estados Unidos, a los que se reclama la baja de subsidios y aranceles para los productores de los países emergentes.
De esta forma, sin las ayudas de los países ricos a sus sectores agrícolas se favorecería la producción de los países en desarrollo. De todas formas, la FAO advierte que “aunque crezca la producción en los emergentes, el problema de largo plazo es más de acceso a los alimentos que de disponibilidad”.
Entre sus recomendaciones, además, el informe propone “inversión en infraestructura e investigación para sistemas de desarrollo sustentable con cuidado del suelo y el agua.
En tanto, en una reciente reunión de economistas del Momagri -un grupo de estudio con sede en París que promueve una nueva visión para la agricultura- se concluyó evitar el problema de la volatilidad de los productos agrícolas de primera necesidad podría exacerbar la inseguridad alimentaria.
http://www.elargentino.com/nota-45781-La-FAO-y-la-OCDE-preven-una-suba-de-hasta-30-del-precio-de-los-alimentos-en-diez-anos.html
“En general, todas las proyecciones para alimentos y petróleo dan un crecimiento futuro, explicadas por una mayor demanda y el aumento de la población”, indicó el analista Mauricio Claverí, de Abeceb.com. “En principio, los precios están bastante firmes y la tendencia es a la recuperación de precios, quizás no al nivel del año pasado, pero siguen en alza”, agregó.
En el caso de los lácteos, según la FAO, en 2018 el precio debería ser “levemente” más elevado que durante el período 1997-2006.
De todas formas advierten que no se volvería a ver una escalada similar a la de 2008, cuando los precios de los commodities agrícolas batieron todos los récords.
Asimismo, ante la mayor demanda -de la mano también del engorde de ganado y los biocombustibles-, FAO y OCDE estiman que debería darse un aumento de la producción mundial de 40% para 2018, lo que depende no sólo de las tierras disponibles sino del clima. “La producción es muy sensible a las condiciones climáticas. La cosecha de soja de este año es 33% menor pese a que se sembró más que el año pasado”, ejemplificó Claverí, que además indicó que el buen momento coyuntural de este producto se debe “a una mala siembra en los Estados Unidos”. Ayer la soja cerró a u$s443,23 por tonelada.
En el caso de la disponibilidad de tierras en la Argentina, “en la agricultura extensiva no hay una gran cantidad de tierra para aumentar la producción. Además, no está bien visto extender la frontera agrícola, y sobre todo en la soja”, dijo el economista. En ese sentido consideró que “los que más tienen margen para incrementar su producción son Brasil y China, que tienen grandes extensiones de territorio sin explotar, mientras que la Argentina puede crecer en lo que es tecnología y en base a rindes”.
En la balanza comercial argentina 39% de las exportaciones corresponde a manufacturas de origen agropecuario y 19% a productos primarios. Dentro de las exportaciones del campo, además, el 20% están explicadas por el complejo sojero.
Recientemente, los exportadores industriales pymes reunidos en AIERA advirtieron sobre la concentración exportadora, que según Claverí se mantendrá en los próximos años, aunque “hay que ver cuánto pueden ir aportando los demás sectores a las exportaciones en los próximos años”.
POBLACIÓN EN RIESGO. La crisis alimentaria, en tanto, no está superada. Sólo desapareció de los grandes titulares. Otro informe de la ONU difundido ayer indica, en ese sentido, que la desertificación avanzó a un tercio del planeta, lo que pone en riesgo el desarrollo de hasta mil millones de personas.
En tanto, el informe de la OCDE da cuenta de que la superficie mundial destinada a la agricultura y la explotación forestal es hoy de 1.400 millones de hectáreas y agrega que hay unas 1.560 millones de hectáreas cultivables más, particularmente en América latina y Africa subsahariana.
APERTURA EN AGRO PARA LOS EMERGENTES
En medio de un nuevo intento para reactivar la Ronda de Doha -con una mayor flexibilidad de los Estados Unidos e India- el informe de la FAO y la OCDE analiza el punto de una mayor producción agrícolas en los países más pobres.
En ese marco recomienda “una mayor apertura en los mercados agrícolas”, pese a la resistencia de los países que precisamente integran la OCDE, principalmente Europa y los Estados Unidos, a los que se reclama la baja de subsidios y aranceles para los productores de los países emergentes.
De esta forma, sin las ayudas de los países ricos a sus sectores agrícolas se favorecería la producción de los países en desarrollo. De todas formas, la FAO advierte que “aunque crezca la producción en los emergentes, el problema de largo plazo es más de acceso a los alimentos que de disponibilidad”.
Entre sus recomendaciones, además, el informe propone “inversión en infraestructura e investigación para sistemas de desarrollo sustentable con cuidado del suelo y el agua.
En tanto, en una reciente reunión de economistas del Momagri -un grupo de estudio con sede en París que promueve una nueva visión para la agricultura- se concluyó evitar el problema de la volatilidad de los productos agrícolas de primera necesidad podría exacerbar la inseguridad alimentaria.
http://www.elargentino.com/nota-45781-La-FAO-y-la-OCDE-preven-una-suba-de-hasta-30-del-precio-de-los-alimentos-en-diez-anos.html
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