domingo, 7 de septiembre de 2008

Empresa cruceña exporta cuñapé y pasankalla a EEUU


Usabol tiene cinco años en el negocio de comercializar productos con sabor boliviano. Quincenalmente envía 40.000 cuñapés al país del norte. Bolivia es conocida a nivel mundial por exportar gas natural, estaño y soya (commodities). Ahora, hay otros productos que empiezan a llegar a los países industrializados. No se trata de materias primas, sino de productos de consumo humano y que se pueden encontrar sólo en el país.
Desde hace cinco años, la compañía Usabol exporta a Estados Unidos una variedad de productos netamente bolivianos, entre los que sobresalen el cuñapé, las humintas, los tamales a la olla, los bizcochos de maíz, las pucacapas, la pasankalla, el pororó (producto de similares características a la pasankalla, pero menos dulce), el manjar blanco, la gelatina de pata y el refresco de mokochinche.
La firma también exporta queso San Javier, elaborado artesanalmente en la población chiquitana del mismo nombre, y mantequilla PIL, producto que tiene alta demanda entre la colectividad boliviana.
Edmar Pedraza, gerente propietario de esta compañía de alimentos, explica que los productos son exportados cada 15 días desde su panadería, que tiene instalada en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. “Todo lo que nosotros hacemos en Santa Cruz viene para Estados Unidos”, afirma este cruceño, que comparte sus actividades diarias entre Bolivia y Estados Unidos.
La Panadería San Javier cuenta con 14 trabajadores fijos, aunque en épocas altas llega a tener hasta una treintena de empleados. Pedraza afirma que su empresa es una de las pocas que cuenta con un código de barras extendido por las autoridades sanitarias del país del norte. Adicionalmente, añade, “contamos con el registro del Senasag”.
Ana María Vega, esposa de Pedraza y administradora de la panadería en Santa Cruz, explica que quincenalmente se envían al país del norte cinco mil paquetes de cuñapés abizcochados, cinco mil paquetes de tamales, cinco mil paquetes de bizcocho de maíz y otros productos que son requeridos en cerca de 70 supermercados distribuidos a lo largo de la costa este de Estados Unidos. En el caso del cuñapé, indica, cada paquete tiene ocho unidades.
Pedraza añade que el producto es comercializado en 3,33 dólares. “Si se toma en cuenta que en Santa Cruz la bolsita de 10 unidades cuesta 20 bolivianos, el precio de venta en Estados Unidos es realmente económico”.
Usabol comercializa directamente sus productos en supermercados y tiendas de la costa este de Estados Unidos (Washington, Virginia, Maryland, Florida, New Jersey, New York).
Pedraza explica que algunos de sus productos son previamente congelados para su posterior envío al país del norte. “Los productos son envasados de forma industrializada y enviados vía marítima en un conteiner refrigerado”, afirma y añade que los productos perecederos son exportados por vía aérea, como el cuñapé abizcochado.
Para concluir, anuncia que en días más exportará a Estados Unidos el refresco de mokochinche, de durazno deshidratado.
EEUU, un potencial mercado
Siguiendo el ejemplo de la empresa Usabol, las panaderías artesanales de la población de San Javier, en Santa Cruz, comenzaron a exportar cuñapé abizcochado a Estados Unidos.
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) tiene información de que los productores de cuñapé abizcochado han conseguido recientemente colocar su producción en el mercado estadounidense.
Esta población, ubicada a 231 kilómetros al este de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, se caracteriza por su arquitectura y por su gastronomía local.
También se caracteriza por los “horneaos”, típicas masas del oriente boliviano. El cuñapé y el bizcocho de maíz, por ejemplo, son infaltables en la mesa del habitante de estas llanuras.
Edmar Pedraza, gerente propietario de Usabol, afirma que se animó a incursionar en la exportación de productos bolivianos cuando retornó de EEUU. “(Cuando) yo volví a Santa Cruz, me di cuenta que lo que yo encontré allá ya no era cuñapé, sino algo parecido al cuñapé. La gente que no ha salido del país o que va y vuelve rápido no se da cuenta de los cambios. Yo me di a la tarea de recuperar lo nuestro”.